Nuestro adiós a Alfredo Bravo:
un luchador
Agencia Central de los Trabajadores Argentinos
[27/05/2003 – ACTA] El diputado nacional Alfredo
Bravo, tras padecer graves problemas cardíacos,
murió ayer a los 78 años. Cientos de
amigos, colegas y personalidades despidieron sus restos
en el Congreso Nacional.
Bravo fue un luchador incansable por los derechos humanos y un gran dirigente
gremial. En 1973, asumió como secretario general de la Confederación
de Trabajadores de la Educación (CTERA) y, a fines de 1975, fundó la
Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH).
En septiembre de 1977, Bravo fue secuestrado por el gobierno militar
mientras daba clases en una escuela secundaria para adultos. Soportó duras
torturas que se encargó de denunciar durante toda su vida.
Durante el gobierno de Raúl Alfonsín, fue subsecretario
de Actividad Profesional Docente, pero renunció en 1987, cuando
se sancionaron las leyes de Obediencia Debida y Punto final, impulsadas
por el gobierno radical.
Militó desde los 17 años en el Partido Socialista (PS)
y, en 1991, obtuvo una banca en la Cámara de Diputados, cargo
que renovó en 1995 y 1999. Su nombre también figuró como
candidato a senador por el ARI pero una batalla judicial con Gustavo
Beliz le impidió sentarse en la Cámara Alta.
Era un porteño honesto y coherente. Hincha de River y amante del
tango. Tenía dos hijos, dos nietos y su esposa, Marta Becerini.
“ Su vida estuvo comprometida con la militancia en la defensa de la educación
pública”, dice un comunicado de CTERA que lo recuerda y le rinde
homenaje. Asimismo, todos los afiliados a la CTA lo recordaremos.
A un luchador, a Alfredo Bravo, nuestro homenaje.
[Más notas]
|